Nuestra historia
Durante mucho tiempo, las velas fueron el corazón de la marca. Me encantaba pensar que algo hecho por mí podía llegar a una casa y convertirse en parte de esos pequeños rituales que disfrutamos todos los días.
Un día conocí las mantequillas corporales y me di cuenta de que yo también podía hacerlas, comencé a venderlas en bazares y en algún punto noté se vendían mas que las velas.
Durante mi búsqueda de embarazo empecé a ser mucho más consciente de lo que usaba en mi cuerpo y a interesarme cada vez más por el cuidado de mi piel con lo que note mis mantequillas ya tenían todas la propiedades que necesitaba, y pasó algo que no esperaba: me enamoré de hacerlas.
Poco a poco entendí que Veliz estaba encontrando un nuevo camino. Las velas siempre van a ser una parte muy bonita de nuestra historia, porque ahí comenzó todo, pero hoy quiero poner toda mi energía y corazón en compartir nuestras mantequillas corporales.
Veliz ha crecido y cambiado conmigo, y quizá eso es lo más bonito de esta historia.
Hoy comienza una nueva etapa. Y me encanta que tú también seas parte de ella. 🤍
